Archivos de etiquetas: lingüística cognitiva

Próxima actividad: febrero de 2015

Este lunes 23 de febrero a las 19:30 h. en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, ZL tiene el honor de contar con el profesor Dr. Castañeda (U. de Granada), quien nos presentará la conferencia:

“Enseñar gramática de ELE desde la perspectiva cognitiva”

La Gramática Cognitiva (CG), modelo desarrollado por R. Langacker en el ámbito más amplio de la Lingüística Cognitiva, parece ofrecer, frente a otras escuelas, ciertas ventajas como modelo lingüístico descriptivo de partida del que obtener aplicaciones a la enseñanza de lenguas extranjeras y, en particular, a la enseñanza de la gramática. En la charla del día 23 de febrero, dentro del ciclo de actividades organizadas por el seminario permanente Zaragoza Lingüística, comentaremos ejemplos, referidos al español, de una de sus principales ventajas pedagógicas, esto es, la concepción del lenguaje como una poderosa herramienta simbólica en la que destaca la función representativa y la capacidad de expresar configuraciones conceptuales distintas de una misma escena objetiva. Muchos recursos gramaticales del español (imperfecto/indefinido; indicativo/subjuntivo; ser/estar; pronombres personales; construcciones pronominales, etc.)  pueden relacionarse con “imágenes lingüísticas” alternativas que permiten referirnos a los mismos hechos desde distintos puntos de vista según nuestras necesidades discursivas.

Esperamos que os resulte interesante nuestra oferta y que podáis acudir a esta cita que, como suele ser habitual en ZL, es de entrada libre y gratuita.

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Próxima actividad: marzo de 2014

El próximo 12 de marzo, miércoles, a las 19:00h, en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, la Dra. Ana Rojo (Universidad de Murcia) nos presentará la conferencia:

Traducción y ciencia cognitiva: ¿una alianza aprovechada o provechosa?

 Durante mucho tiempo, la traducción ha desempeñado un rol secundario en investigación, a la sombra de la lingüística y la literatura. Sin embargo, la reciente preocupación de los estudios del proceso de traducción por cuestiones de metodología ha conferido a la traducción un lugar entre el resto de ciencias cognitivas. El interés por los aspectos cognitivos de la traducción ha conducido la atención de los teóricos hacia disciplinas como la lingüística cognitiva, la psicolingüística o incluso la neurología, en busca de enfoques y métodos de investigación innovadores. En esta conferencia se plantean algunas de las cuestiones de mayor actualidad en el ámbito de los estudios de traducción y se revisan algunos de los estudios más representativos de la investigación empírica y experimental en este campo. La intención es mostrar que el trabajo conjunto de las disciplinas en el marco de la ciencia cognitiva desempeña un papel central no solo a la hora de definir los factores que guían el proceso de traducción y condicionan el trabajo del traductor, sino también a la hora de describir el impacto potencial que la investigación en traducción tiene sobre el procesamiento del lenguaje y la comunicación en general.

Lingüística cognitiva de la buena

emociones caras

Reconozco que nunca me ha gustado la lingüística cognitiva. Y también reconozco que no la conozco en profundidad. Dicho esto, debería callarme humildemente, pero no puedo dejar de intentar explicar(me) la siguiente contradicción: por qué, a pesar de que no me gusta la lingüística cognitiva, me encantó la charla que nos regaló en Zaragoza Lingüística Cristina Soriano (del Swiss Center for Affective Sciences de Ginebra) el pasado miércoles.

A favor de que me gustara están, claro, la solvencia, la profesionalidad y la mucha pasión con las que la Dra. Soriano nos presentó su investigación sobre la denominación y la conceptualización de las emociones. Fue un ejercicio de auténtica divulgación científica presentando de manera clara, coherente y sugestiva un trabajo interdisciplinar realizado con una metodología impecable y con unos resultados muy interesantes. Pero hay algo más. Nada de lo que oí incomodó al guardián de la lingüística chomskiana que me habita. Y eso requiere explicación.

Hay varias razones por las que el cuerpo me pide rechazar la lingüística cognitiva. Una de ellas (admito que no muy racional) es que parece estar diseñada para llevar la contraria a todo lo que dice Chomsky. Y en efecto, muchas introducciones a la lingüística cognitiva parece que se hacen listando los postulados contrarios a los que (real o supuestamente) defiende la gramática generativa (solo dos muestras: la Wikipedia española y la página de la International Cognitive Linguistics Association).

La razón principal (y menos visceral) es que en lingüística cognitiva se funden entre sí en un complejo entramado nociones que, aunque íntimamente relacionadas, deberían abordarse por separado, tales como la gramática y la cognición, la forma y el sentido, la estructura y la función, o el conocimiento y el uso. De esta aproximación profusamente no discreta emerge una visión del lenguaje humano esencialmente incompleta, porque se deja en el camino lo esencial: la investigación de su estructura interna. Ello provoca a su vez una visión muy superficial (e incorrecta, en mi opinión) de qué son las lenguas naturales, que quedan caracterizadas como constructos culturales externos al cerebro (en tanto que son colectivos) que estarían formados por colecciones de construcciones (emparejamientos de forma y sentido no composicional), que a su vez moldean los sistemas de conocimiento (“la cognición”) de las mentes que las adquieren.

Ya hace años que escribí que en controversias de este tipo es poco probable que todos los tontos estén en un bando y todos los listos en el otro, especialmente porque en ambos lados hay cientos de personas inteligentes y solventes investigando. Pero me ha costado tiempo encontrar una explicación a la disparatada situación de este rincón de la ciencia que llamamos lingüística.

Gracias a ocasionales discusiones con mi compañera Iraide Ibarretxe y, más puntualmente, a aportaciones en ZL como las de Luna Filipovic y esta más reciente de Cristina Soriano, he aprendido a entender que en realidad la lingüística formal y la cognitiva no son incompatibles, sino que simplemente tienen objetos de estudio diferentes. La incompatibilidad sobreviene cuando no acertamos a comprender que, aunque las denominemos igual (lenguaje, lenguas), estamos estudiando cosas distintas o, quizá, dimensiones distintas de las mismas cosas. No me es fácil explicar esto mejor porque yo mismo no lo tengo muy claro. Pero lo intentaré.

Es cierto que las lenguas humanas son constructos culturales que se transmiten de generación en generación, es cierto que están formadas por colecciones más o menos estructuradas de construcciones y también lo es que influyen en cómo los grupos humanos que las hablan representan, entienden y experimentan el mundo y la vida. Pero también es cierto que las lenguas no son solo eso. Definirlas así es extirparles su núcleo esencial, el motor computacional que explica por qué son como son, por qué las aprendemos y por qué nos sirven para lo que nos sirven.

En el modelo formalista chomskiano una lengua es una conexión específica entre (i) un sistema conceptual-intencional, (ii) un sistema computacional y (iii) un sistema sensoriomotor. El sistema computacional produce incesantemente (incluso cuando dormimos) estructuras complejas por medio del emparejamiento binario y jerárquico de elementos del sistema conceptual (léxicos y funcionales), con la única restricción aparente del tamaño de la memoria de trabajo.

La conexión entre el sistema conceptual-intencional y el sistema computacional proporciona pues una máquina de crear conceptos nuevos a partir de conceptos creados a partir de conceptos, etc. Llamemos “pensamientos” a esas estructuras recursivas. Para nosotros eso es lenguaje, aunque aún no ha salido del cerebro y tiene un uso esencialmente interno.  Según especulaciones antiguas, otros atributos humanos como la música y las matemáticas serían deudores de ese mismo sistema computacional que nos hace humanos.

Otro logro evolutivo notable de nuestra especie (probablemente posterior) es el haber terminado conectando esa máquina de generar nuevos conceptos con los sistemas sensoriomotores, y ahí es donde el lenguaje se convierte en lenguas. La conexión del lenguaje interno (la sintaxis en sentido estricto en la jerga generativista) con los obviamente preexistentes sistemas motores y perceptivos (articulatorio-auditivo en el caso normal) permite la “externalización” del lenguaje, esto es, permite que las computaciones sintácticas, convenientemente “aplastadas” y fragmentadas, se traduzcan a representaciones fonológicas que convertimos en movimientos musculares y, ulteriormente, en sonidos (o signos, en el caso de los sordos).

A partir de ese momento, los fragmentos básicos de derivación sintáctica que se emparejan a representaciones fonológicas estables (las “palabras”) se añaden al sistema computacional y, al poderse externalizar, se comparten entre cerebros, esto es, se hacen públicos y, por tanto, se sumergen en la cultura de los grupos humanos. Por su parte, las sociedades humanas construyen todavía más capas de cultura en torno a esos sistemas de conocimiento naturales y les añaden normas, convenciones, tradiciones escritas y textuales, esto es, las cultivan. Mi amigo y maestro Juan Carlos Moreno y yo hemos escrito un libro sobre cómo desentrañar ese complejo de naturaleza y cultura que es cada lengua, que pronto verá la luz.

Por todo ello, sería inadecuado decir que una lengua es simplemente una sofisticada colección de emparejamientos de significado y significante, no porque no lo sea, sino porque eso es solo la piel, la cáscara externa de una lengua. Si extirpamos a las lenguas su núcleo formal común estaremos autorizados a decir que son profundamente distintas, pero las estaremos mutilando gravemente obviando la masa de hielo sumergida.

Ahora es más fácil entender por qué me gustó tanto la sugerente presentación de Cristina: porque no me quería convencer de que una lengua es lo que no es, sino porque estudiaba con detalle empírico y metodología adecuada cómo se relacionan las partes variables y culturalmente dependientes de esos sistemas de conocimiento que llamamos lenguas con otros aspectos de la cultura y la cognición de los seres humanos. Para mí, esa es lingüística cognitiva de la buena.

Próxima actividad: octubre de 2013

El próximo 23 de octubre, miércoles, a las 19:00h, en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, la Dra. Cristina Soriano (Swiss Center for Affective Sciences. Université de Genève, Suiza) nos presentará la conferencia:

Las emociones y sus nombres. Un estudio interdisciplinar

Las emociones son experiencias complejas y difíciles de definir, lo que hace aconsejable una aproximación interdisciplnar a su estudio. En esta charla presentaremos dos proyectos interdisciplinares con los que mi equipo investiga cómo hablamos de las emociones en distintas partes del mundo, y cómo las representamos conceptualmente. El primer proyecto estudia las expresiones metafóricas usadas cotidianamente para describir sentimientos. Éstas revelan asociaciones conceptuales entre las emociones y otros dominios más concretos de la experiencia humana, como la fuerza física, el calor, o la luz. Estas asociaciones varían en cierta medida de una lengua a otra y nos revelan cómo distintas comunidades entienden sus emociones. El segundo proyecto investiga el significado de los términos emocionales literales de una lengua, como “ira”, “miedo” o “amor”. Los datos obtenidos con un cuestionario en más de 20 idiomas nos permiten distinguir lo universal de lo específico de una lengua en su representación de las emociones, y las diferencias existentes entre términos supuestamente equivalentes en dos idiomas.

Esperamos que os resulte interesante nuestra oferta y que podáis acudir a esta cita que, como suele ser habitual en ZL, es de entrada libre y gratuita.

ZL-Soriano

 

El Grupo Sylex ayer se vistió de gala

Ayer por la mañana se celebró el acto de presentación de la tesis doctoral de nuestro querido compañero Alberto Hijazo. Bajo el título de: “La expresión de eventos de movimiento y su adquisición en segundas lenguas”, nos presentó una excelente investigación dentro de lo que se conoce como el “thinking for speaking”, con una más que cuidada metodología y unos resultados contundentes.

Desde aquí queremos darle la enhorabuena a este excelente investigador, al que le auguramos una más que brillante carrera profesional. Y hacemos extensiva la felicitación a sus directores, también compañeros del Grupo Sylex, la Dra. Iraide Ibarretxe y el Dr. José Francisco Hernández Paricio.

A continuación os añado una foto del acto, que se desarrolló, como no podría ser de otro modo, en la Sala de Juntas de nuestra Facultad

 



							
						

Sylex 2010: Ricardo Maldonado

Uno de los grandes atractivos de nuestras jornadas de Sylex 2 es sin duda contar con la presencia del profesor Ricardo Maldonado entre nosotros. Aprovechando su participación en el congreso de AELCO que se celebrará en Toledo una semana antes, este lingüista mexicano participará con nosotros en estas jornadas sobre la naturaleza de la palabra.

La charla que nos viene a presentar es fruto de una investigación conjunta con el profesor Boris Fridman (Escuela Nacional de Antropología e Historia).

La noción de palabra en la Gramática cognitiva

La noción de palabra desde la Gramática Cognitiva estará directamente asociada con las nociones de autonomía y dependencia conceptual en correlación con la capacidad de “representación aislada”, según las define Langacker 1987, 1991 y obras posteriores. Sostendremos que sobre esta base operan principios generales de organización fonológica y principios específicos de organización silábica acordes con cada lengua. Los niveles de (in)dependencia de las formas aislables estarán determinados por espacios de correspondencia fonológica, así como por procesos de identidad, expansión, extensión o elaboración conceptual que caracterizan a distinas clases de representaciones simbólicas. La comunicación se centra en mostrar los patrones fundamentales de interacción que se dan entre las representaciones conceptuales de base y los patrones fonológico-prosódicos más representativos del español. Sostendremos que son estas relaciones dinámicas las que, si bien obscurecen parcialmente la representación de la palabra canónica como entidad identificable en su realización prosódica, son ellas mismas las que acotan este oscurecimiento y permiten tanto comprender múltiples procesos prosódicos (correlacionados con la intersección de palabras y sus correspondientes acentuaciones), como la conformación misma del concepto de palabra según contrasta con la noción de morfema. Finalmente, la comunicación ilustrará como este enfoque se formaliza en un programa computarizado capaz de emular la identificación o generación automática de sílabas, palabras y usos prosódicos del español.

Esperamos que os resulte interesante esta propuesta y os recordamos que las jornadas de Sylex son de entrada gratutita, pero de preinscripción obligatoria. En este enlace tenéis el formulario de inscripción online. En él podreis ofrecer, además, vuestra propia propuesta de póster.

21-23 de junio de 2010. Lingüistas en la ciudad del Pisuerga

El IX Congreso de Lingüística General, que se celebrará el próximo mes de junio en Valladolid, ya ha publicado su programa. Podéis encontrar toda la información de este evento pinchando aquí.

Este congreso sigue la estela de los congresos que se celebraron en Valencia (1994), Granada (1996), Salamanca (1998), Cádiz (2000), León (2002), Santiago (2004), Barcelona (2006) y Autónoma de Madrid (2008). En estos 16 años, se ha convertido en un punto de encuentro obligado para muchos de nosotros.

Como es imposible dar cuenta aquí de todas las comunicaciones que tendrán lugar (hay momentos en los que se desarrollan hasta 8 salas paralelas), os añado un enlace con todo el programa y os doy cuenta de las sesiones plenarias a continuación:

Lunes, 21 de junio

  • 12:30 h. Dra. Victoria Escandell Vidal: “Los futuros evidenciales”
  • 18:30 h. Mesa Redonda de Lingüística Cognitiva (Mª J. Cuenca, Ángel López, Luis Santos y F.J. Ruiz de Mendoza. Modera: Luis Santos)

Martes, 22 de junio

  • 11:30 h. Mesa Redonda de Tipología Lingüística (Juan Carlos Moreno, José Luis Mendívil, Juan de Dios Luque y Mauro Fernández. Modera: Joaquín García Medall)
  • 16:oo h. Mesa Redonda de Lenguas de señas (no hay información de participantes. Modera: Carlos Moriyón)
  • 19:30 h. Dra. Carme Junyent “La teoría camita en la lingüística del siglo XIX”

Miércoles 23 de junio

  • 10:00 h. Mesa Redonda de Relatividad Lingüística (J.J. Acero, Eduardo Bustos y Alfonso García Suárez. Modera: Javier de Lorenzo)
  • 16:00 h. Mesa Redonda de Los estudios de Lingüística en la Universidad Española (C. López Alonso, Dolors Poch, Miguel Casas, E. Prieto. Modera: Teresa Solías)
  • 19:30 h. Dr. Jürgen Lang: “La gradualidad en la criollización”

Como podéis ver, el programa no tiene desperdicio. Os animo, pues, a todos los que podáis, a que os paséis por el congreso de Lingüística General. Ahi nos vemos.

Verbos de movimiento

El pasado 15 de abril ZL contó con la presencia del dr. Juan Cuartero Otal, profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y colaborador del grupo Sylex. De origen zaragozano, Juan es, tal y como dijo el dr. Val en su presentación, “uno de los nuestros”.

El tema que venía a traernos nuestro compañero era el bien conocido asunto de los verbos de movimiento y la tipología de Talmy. Según se desprendía de su resumen, iba a utilizar el alemán como ejemplo de “lenguas de marco satélite” y al español como ejemplo de “lenguas de marco verbal”. La tarde se nos antojaba tranquila, con un apacible repaso a lo que todos conocemos y que sería bastante útil para nuestros estudiantes de ZL.

Por resumir brevemente esta propuesta, diremos que existen verbos que lexicalizan “la Manera en que una Figura se mueve” y que por tanto no lexicalizan el Camino (direccionalidad). Estos verbos (del tipo de correr o zigzaguear, por ejemplo), son bastante habituales en lenguas como el inglés o el alemán, y menos típicos en lenguas como el español; frente a ellos, existen verbos que lexicalizan el Camino (del tipo de salir o entrar) y que se distribuyen de forma complementaria a los anteriores: en este caso son más habituales en lenguas como el español.

En este enlace podéis ver un vídeo de poco más de 6 minutos de Leonard Talmy en el que él mismo presenta los principios básicos de esta propuesta, a partir de la respuesta a tres preguntas. Especialmente interesante al respecto la tercera pregunta (minuto 3:40). Y por si alguien quiere saber más, en el siguiente enlace os añado una entrevista que nuestra querida compañera Iraide Ibarretxe le hizo a Leonard Talmy.

No obstante, los que creíamos que iba a ser una tarde sosegada y de consenso nos equivocábamos de plano. En su intervención, el dr. Cuartero nos presentó las conclusiones a las que había llegado tras un análisis fino de las posibles combinaciones de estos verbos con los sintagmas direccionales. Según él mismo afirmó en la charla, a partir de los datos de combinatoria (coge un ejemplario, si quieres), no se puede sostener que exista una verdadera diferencia entre estos dos tipos de verbos. Si os interesan los datos, podéis leer el artículo de Juan Cuartero (2010) “Estructuras argumentales de los verbos de desplazamiento del sujeto: una descripción del español frente a una descripción del inglés”, en The Bulletin of Hispanic Studies, 87.2: 149-168.

En la sala de Juntas, la polémica estaba servida. Y, como suele ocurrir en ZL, la discusión posterior se alargó más de lo previsto. No todos estábamos dispuestos a renunciar a la distinción entre estos dos tipos de verbos. Pero no sólo eso: a partir de una intervención del dr. Hernández, que nos recordó lo que ya expuso en una sesión de Sylex-1, se puso en duda la propia existencia de los verbos de movimiento. Paco daba así en la misma línea de flotación de la propuesta. ¿Es realmente el movimiento una categoría tan básica como para poder hablar de “verbos de movimiento”?

Desgraciadamente, en esta ocasión no puedo ofreceros conclusiones claras después de la charla. Me quedo, eso sí, con la sensación de que una nunca se puede fiar de que los temas clásicos estén zanjados. Cuando menos te lo esperas, aparecen datos que pueden poner en duda las hipótesis más clásicas. Quizá por eso me guste tanto la investigación.