Archivos del mes: 16 noviembre 2013

Nueva sesión del taller de lenguas: una introducción al aragonés

El próximo viernes 29 de noviembre, ZL os ofrece una nueva sesión del Taller de Lenguas. En esta ocasión, D.  Chabier Lozano Sierra y D. Santiago J. Paricio (Academia del Aragonés) nos van a presentar una Introducción al Aragonés.

Como es habitual en estas sesiones, el taller comenzará a las 16:00 h. y terminará a las 20:30, habiendo un descanso en medio de 30 minutos (aproximadamente de 18 a 18:30 h.).

Para participar en este taller, debéis mandar un correo electrónico a mhorno@unizar.es con vuestros datos (nombre y dos apellidos) y el justificante de la matrícula:

15 euros matrícula general

5 euros matrícula estudiantes de la Universidad de Zaragoza

en la cuenta de Ibercaja: C.C.C. 2085-0111-71-0331043212

En la transferencia poned, por favor, como asunto: Taller de Lenguas: sesión de aragonés.

Las plazas son limitadas. El periodo de inscripción comienza ya, y terminará cuando se complete el aforo previsto. Os mantendremos informados.

Próxima actividad: noviembre de 2013

El próximo 19 de noviembre, martes, a las 18:00h, en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, el Dr. Javier Valenzuela (Universidad de Murcia) nos presentará la conferencia:

“Lenguaje y cognición. Del pensamiento al lenguaje: un camino de ida y vuelta”

Desde el nacimiento de la “ciencia cognitiva”, a finales de la segunda mitad del pasado siglo, las influencias entre las distintas disciplinas que estudian la cognición ha sido cada vez mayores. En la presente charla, vamos a explorar algunas de las influencias mutuas entre la lingüística y la psicología cognitivas. En concreto, examinaremos cómo basándose principalmente en el análisis de datos lingüísticos, la LC propuso inicialmente un modelo de organización conceptual en el que los conceptos abstractos se estructuran por medio de información proveniente de dominios mentales más concretos, más cercanos a la experiencia física y sensomotora. Esta idea ha sido tomada por psicológos cognitivos y ha sido examinada con cuidado desde su propia perspectiva y con su propia metodología. Los resultados obtenidos hasta el momento aportan interesantes sugerencias sobre posibles modificaciones o extensiones de la idea original. Más recientemente, nuevos estudios de la lingüística cognitiva están abordando de nuevo este tema intentando tener en cuenta estas nuevas contribuciones, mostrando de manera efectiva un ejemplo de interacción multidisciplinar en las ciencias cognitivas.

Esperamos que os resulte interesante nuestra oferta y que podáis acudir a esta cita que, como suele ser habitual en ZL, es de entrada libre y gratuita.

El lenguaje en los medios: relativismo del malo

LanguagesEl martes pasado cayó en mis manos un artículo publicado en el ABC (que nadie se alarme, me llegó por el eficiente gabinete de prensa de la Universidad de Zaragoza) titulado Una lengua, una conducta. Escalofrío. Leo y confirmo la impresión: un batiburrillo de tópicos y sandeces a cargo de la que parece ser una colaboradora del diario en Londres (Ana Mellado). La entradilla dice que “cada vez más expertos defienden que el idioma en el que se habla influye en la manera de ser de las personas”, pero claro, en el texto no se define qué se entiende por la “manera de ser de las personas”, ni cómo se acota o se mide tal cosa, con lo que nos quedamos como al principio: con una afirmación vacía que, eso sí, llama la atención. En un post anterior citaba la afirmación de Pinker de que la creencia de que la lengua determina el pensamiento es una “estupidez convencional” que todo el mundo acepta “porque recuerda vagamente haberla oído mencionar y porque presenta implicaciones muy serias”, y nada en el texto propuesto desmiente que no sea un ejemplo más de eso.

Como argumento de peso se citan las intuiciones de un joven políglota que habla once lenguas (entre ellas el español y el catalán) y que afirma que el español y el griego son “muy animados, alegres” mientras que el alemán y el holandés “son más formales, metódicos y reservados”. Pero, de qué habla el talentoso joven, ¿de lenguas o de personas? Las generalizaciones de este tipo cuando se habla de pueblos o de países son normalmente tópicas e infalsables, pero cuando se aplican a lenguas bucean en lo absurdo.

Los (supuestos) estudios científicos que avalarían tales afirmaciones mencionados en el texto proceden de economistas. Y esta es una tónica que está creciendo alarmantemente. Y digo alarmantemente no porque tema que los economistas nos quiten el espacio a los lingüistas, sino porque (al menos en los casos que conozco –un ejemplo-) los economistas que escriben sobre el lenguaje o las lenguas no tienen la más remota idea de qué son el uno o las otras.

¿Que exagero? Veamos algunas ideas que nuestra reportera ha captado de un artículo aparecido en The Economist o de una tal Athanasia Chalari, de la glamurosa London School of Economics. Según el primero, los hablantes bilingües que han adquirido su segunda lengua en la escuela tienden a adoptar “una actitud más relajada, espontánea y menos rígida” cuando hablan en su L1, mientras que “la segunda conlleva un proceso mental más pausado”. Toma novedad socio-psicolingüística. Parece que ni los autores originales ni su intérprete del ABC aciertan a distinguir entre, de una parte, una lengua y, de otra, las actitudes que tienen las personas hacia las lenguas (o hacia las variantes de una misma lengua) y los factores que regulan y condicionan su uso en el contexto social.

Pero la cosa puede empeorar. La autora atribuye a Chalari (no tengo tiempo ni ganas de cotejar el original) la afirmación de que “los griegos se expresan en un tono muy fuerte y se interrumpen entre sí muy a menudo, debido a su gramática y sintaxis” (¡énfasis mío!). Al parecer ello sería así porque en griego moderno “al comenzar sus frases con verbos [sic!], que incluyen siempre una gran cantidad de información, después de la primera palabra ya saben de qué se habla y se tiende a entrecortar más”. Si estuviéramos de cachondeo en un bar (y si no supiéramos que el griego no es una lengua céltica) diríamos ahora que en las lenguas de verbo al final (o al menos del tipo SOV) hay menos interrupciones, al menos hasta que aparece el verbo. No sé si la periodista (o acaso la economista) escribió bajo influjo espirituoso, pero sí afirma (no aclara de dónde lo saca) que “los alemanes creen que colocar el verbo al final de la oración otorga una apariencia más lógica al lenguaje” o que “el francés siempre ha gozado de un gran rigor y precisión”.

Normalmente me informo de los avances de la ciencia a través de las reseñas divulgativas en la prensa. Espero que los colegas de ciencias de nuestra articulista sepan mejor qué referencias reseñar y sean más capaces de comprenderlas, o al menos, que los jefes de redacción de los periódicos que leo tengan la manga menos ancha.

Un final de noviembre lleno de actividades

El mes de noviembre está a punto de llegar al ecuador, pero antes de llegar a diciembre nuestro grupo de investigación os propone distintas y muy variadas actividades. A pesar de que os iremos dando información puntual sobre cada una de ellas, os he querido resumir en una única entrada todo lo que nos espera en los próximos días.

Comenzaremos el día 19 (martes) con la visita del Dr. Javier Valenzuela a nuestro seminario de Zaragoza Lingüística. Nuestro colega de la Universidad de Murcia nos ofrecerá la conferencia titulada “Lenguaje y cognición. Del pensamiento al lenguaje: un camino de ida y vuelta”. Por motivos ajenos a nuestra voluntad hemos cambiado la charla prevista para el miércoles al martes 19, a las 18 horas, en el Aula Magna de la Facultad. La entrada es libre y gratuita, por lo que os esperamos ver a todos.

Dos días después, el jueves 21, comienzan las terceras jornadas bianuales de investigación del grupo Sylex. La entrada es gratuita, pero es preciso inscribirse previamente, por lo que os aconsejamos que entréis en la página del encuentro: http://www.unizar.es/moves/sylex3.htm

En ella encontraréis información sobre estos dos días intensos de Lingüística Cognitiva y movimiento (jueves 21 y viernes 22 completos).

Por último, casi terminando el mes, el día 29 de noviembre (viernes), dedicaremos toda la tarde (desde las cuatro hasta las ocho y media) a una sesión del Taller de Lenguas. Si en ediciones anteriores pudimos otear las propiedades de lenguas tan lejanas y dispares como el japonés, el sánscrito, el danés o el nugunu, en esta ocasión tendremos la posibilidad de acercarnos al aragonés. Como siempre, esta sesión tiene una pequeña matrícula (15 euros cuota general, 5 euros estudiantes de la Universidad de Zaragoza) y una preinscripción previa. Sobre todo ello os informaré a lo largo de esta misma semana.

Muchas actividades y muy variadas para un final de noviembre en el que parece que el frío no acaba de llegar.